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Hasta
la amazónica localidad de Belém do Pará arribaron el
pasado 29 de enero delegados de una
treintena de naciones sin estado. Convocados por la
organización independentista catalana, Centre
Internacional Escarré per a les Minories Ètniques i les
Nacions (CIEMEN) y la Fundación Galiza Sempre (GS),
inauguraron en la presente edición del Foro Social
Mundial el denominado
“Espacio de los Derechos Colectivos de los Pueblos”,
foro de debate, intercambio de experiencias y
presentación de propuestas, que darán cuenta de las
diversas luchas nacionales existentes alrededor del
planeta.
Junto a representantes de
importantes organizaciones sociales y políticas de
Europa (incluyendo el País Vasco, Galicia, Córcega,
Catalunya y Escocia), de Asia (Chechenia y el Tibet) y
de Medio Oriente (Kurdistan, Sahara Occidental y
Palestina), Wallmapuwen arribó hasta Belém do Pará con
el objetivo de socializar la lucha del Pueblo Mapuche y
avanzar en la conformación de una Red Internacional de
Movimientos Nacionales. Para conocer de primera fuente
estos objetivos, entrevistamos a Víctor Naguil,
Encargado de Relaciones Internacionales de la
colectividad nacionalista.
- Víctor, ¿cuál es la
importancia de estar presentes en Belém do Pará?
En primer lugar, es necesario precisar que Wallmapuwen
no solo es un invitado en las actividades del espacio,
sino que también ha sido participe de las actividades de
preparación del mismo, camino que se viene abriendo
desde la gira europea de nuestro wünen (presidente) el
año pasado. Wallmapuwen ha participado en las
actividades previas en Guatemala en octubre de 2008, a
través de nuestra dirigenta Ana Millaquen, y en
Barcelona en noviembre de 2008. Por lo tanto, como
partido estamos muy comprometidos con este proceso.
- ¿Por qué no fueron
parte del espacio para pueblos indígenas?
Optamos por participar de un espacio que reivindica el
derecho de autodeterminación para las naciones sin
Estado, porque eso es lo que somos. Hay un espacio para
pueblos indígenas, pero participando aquí en el espacio
de los derechos colectivos de las naciones sin Estado
reforzamos la idea de que somos una nación con nuestro
propio país e idioma, al igual que los palestinos, los
vascos o los galegos. También reforzamos la necesidad de
desarrollar un movimiento nacional mapuche y no seguir
en la lógica del comunitarismo indigenista, corriente a
la cual adscriben otras organizaciones mapuche.
- ¿Cómo evalúan
vuestra participación?
El espacio por los derechos colectivos de las naciones
sin Estado constituye para nosotros la consolidación de
la proyección de Wallmapuwen en la esfera internacional.
Lo señalé al principio, nuestra presencia es la
consecuencia de relaciones internacionales cultivadas
desde hace varios años y que cristalizaron con la gira
de nuestro presidente por Europa el año pasado. Estamos
hablando hoy de un encuentro donde están representadas
más de treinta naciones sin Estado por medio de
distintas expresiones organizadas, lo que es una gran
oportunidad para ampliar aun más nuestras propias
relaciones.
- ¿Qué proyecciones observan a nivel de lazos con otros
pueblos?
Nosotros aspiramos que las relaciones que hemos
cultivados con algunas fuerzas políticas puedan
ampliarse a esferas institucionales y sociales de los
distintos pueblos, porque ellas también forman parte de
sus movimientos nacionales respectivos. Estamos muy
interesados en proyectar el movimiento nacional mapuche
por medio de la formación de una instancia a nivel
internacional que congrege a movimientos nacionales y
que vaya más allá de los encuentros periódicos. Esta ha
sido la principal propuesta presentada por Claudio
Curihuentro, nuestro delegado en el Foro; la creación de
una Red Internacional de Movimientos Nacionales, de la
cual participariamos como mapuches.
- EL FSM se caracteriza por plantear una crítica a
la economía de mercado. ¿Consideran que la liberación de
los pueblos debe ir de la mano de la emancipacion
social?
El FSM de Belém se reune en el contexto de una profunda
crísis del capitalismo. La modernización neoliberal ha
alcanzo sus límites y ha fracasado. Nuestro movimiento
nacional se encuentra en un nuevo contexto. La
superación de un sistema de profunda injustica social y
destructor del medio ambiente, es un desafio que solo
puede ser enfrentado y resuelto a nivel mundial. Por
ello debemos inscribirnos en esta vasta corriente
internacional, colocando al centro nuestros derechos
nacionales.
Como lo muestra la
experiencia se pueden lograr ciertos avances en la
conquista de derechos políticos, pero estos son
ineficaces despojados de la capacidad de control del
desarrollo económico y del manejo de los recursos
naturales. Más allá que el Foro sea catalogado como
social, es evidente ―y todos lo entendemos así― que es
un evento en primer lugar político. Esto es válido en
particular para el espacio de los derechos colectivos de
las naciones sin Estado, del cual hoy somos parte.
* Fuente:
www.azkintuwe.org
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