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Wallmapuwen, Partido
Nacionalista Mapuche, entrega a sus militantes y a la
opinión pública del País Mapuche en su conjunto, la
siguiente valoración política de su participación en las
Elecciones Municipales de Alcaldes y Concejales 2008.
La participación de nuestra colectividad en los comicios
municipales fue asumida como una oportunidad para
socializar su proyecto político y captar adherentes de
cara el Proceso de Legalización aun pendiente y que
esperamos concretar este segundo semestre. Se buscaba
además tener una medida de nuestra capacidad electoral y
piso de votantes en determinadas comunas del País
Mapuche, desde las cuales proyectar un trabajo de base a
mediano y largo plazo. La fórmula de participación de
los militantes de Wallmapuwen fue bajo la figura de
“candidatos independientes”, con la excepción de la
comuna de Galvarino, donde uno de nuestros miembros
participó como “Independiente en la Lista F”, previa
consulta y autorización de la Comisión Política. Esto se
debió a que Wallmapuwen, si bien es un partido inscrito
en los Registros Electorales desde noviembre de 2007, no
pudo presentar listas propias de candidatos en los
pasados comicios, restricción impuesta por el Servicio
Electoral al no cumplir con el “requisito previo de su
legalización”. Paradójicamente, es el propio Servicio
Electoral el organismo que hasta la fecha ha impedido al
partido iniciar su proceso de legalización, por medio de
un sinnúmero de observaciones a las escrituras públicas,
programa político, símbolos partidarios y estatutos
rectores de nuestra colectividad.
A continuación se detallan los candidatos, militantes de
Wallmapuwen, que compitieron en las elecciones
municipales. El listado se ordena por comuna e incluye
la votación obtenida por cada uno de ellos: Comuna de
Lautaro: Candidato a Alcalde: Luís Penchuleo, 591 votos;
Candidato a Concejal: Juan Huilcal, 252 votos. Comuna de
Freire: Candidato a Alcalde: Mario Curihuentru, 252
votos. Comuna de Galvarino: Candidato a Concejal:
Salvador Penchulef, 187 votos. Comuna de Loncoche:
Candidato a Concejal: Martín Cifuentes, 78 votos. Comuna
de Futrono: Candidata a Concejala: Ximena Miranda, 86
votos. Comuna de Ancud: Candidato a Alcalde: Pedro
Naguil, 330 votos.
El resultado final, contemplando el doblaje Alcalde /
Concejal en la comuna de Lautaro, fue de 1.776 votos
obtenidos por nuestros candidatos. Importante resulta
considerar que esta cantidad de sufragios representa un
38% del total de firmas que Wallmapuwen requiere para
lograr su legalización definitiva. El número total de
firmas requerida por el Servicio Electoral para estos
efectos, en las tres regiones contiguas del País Mapuche
(Región de La Araucania, Región de Los Ríos y Región de
los Lagos), asciende un total de 4.600.
Análisis de los resultados
Wallmapuwen valora como positivo este primer ejercicio
de participación electoral, por cuanto de “cero”
sufragios hoy el Partido cuenta con 1.776 votos en las
comunas donde se propuso levantar candidaturas. Si bien
estos votos se inscriben en una coyuntura electoral
municipal, pueden ser también interpretados como
“adhesiones” al partido en la medida que las campañas de
los candidatos estuvieron enfocadas, en buena medida, a
dar a conocer el proyecto político de Wallmapuwen como
alternativa a los partidos chilenos, socializar sus
objetivos a mediano y largo plazo, e incentivar a los
votantes a respaldar a la colectividad en su próxima
Campaña de Legalización. Se valora como un salto
importante que de 130 firmas iniciales de adhesión
obtenidas para “inscribir” Wallmapuwen en los Registros
Electorales en noviembre de 2007, hoy existan 1.776
votos favorables a nuestros candidatos, provenientes de
personas
que adhieren a los postulados del partido. Si se
consideran además los votos obtenidos por candidatos
mapuche independientes, no militantes de Wallmapuwen
pero si eventuales aliados y simpatizantes de nuestra
colectividad, la cifra base de 1.776 votos aumenta de
manera considerable.
Wallmapuwen quiere destacar, por sus alcances y
aprendizajes, el trabajo desarrollado por militantes del
partido en la comuna de Lautaro, donde Luís Penchuleo,
miembro de nuestra Comisión Política; y Juan Huilcal,
militante de la colectividad, compitieron por los cupos
de Alcalde y Concejal, respectivamente. Ambos
candidatos, originarios de la comuna, fueron nominados
tras un inédito proceso de primarias donde participaron
diversas comunidades mapuche de Lautaro y organizaciones
locales, obteniendo un importante respaldo que se vio
refrendado tras los comicios en el total de sufragios
obtenidos: 843 votos. Dicha cifra superó ampliamente la
obtenida por todas las restantes listas de candidatos
mapuche y que competían como militantes de partidos
chilenos, incluida la lista mapuche del Pacto Juntos
Podemos Más. Si bien no fue suficiente para desbancar el
predominio local de los candidatos chilenos del
oficialismo y la Alianza por Chile, el resultado da
cuenta de un potente respaldo hacia dos líderes
políticos emergentes del partido, caracterizados por su
juventud, formación académica y tradicional, y
reconocido arraigo en el movimiento mapuche a nivel
local y nacional. Pieza clave en este logro fue la
conformación de un eficiente Equipo Electoral Local,
conformado no solo por militantes del partido sino
además por representantes de diversos referentes locales
que aunaron esfuerzos en pos de un objetivo superior.
Lo anterior adquiere mayor relevancia si se considera lo
desigual de la contienda electoral. Los 1.776 votos
fueron obtenidos por nuestros candidatos en un escenario
de total desventaja financiera frente a los partidos
chilenos y sus millonarios presupuestos de campaña.
Dentro del sistema electoral actual, uno de los factores
clave para el éxito o fracaso de una campaña dice
relación con el nivel de los recursos financieros
invertidos. Dentro del contexto de las comunas donde se
participó, los partidos chilenos invirtieron en sus
candidatos a alcaldes un piso mínimo de $15.000.000.
Para el caso de los candidatos a concejales, si bien la
cifra fue menor, esta no fue inferior a los $5.000.000
por cada uno. En el caso de los candidatos de
Wallmapuwen, el nivel de gasto electoral no sobrepasó
los $300.000 por candidato. Si bien desde el año 2004
existe Financiamiento Público de Campañas Electorales
Municipales, estos recursos estatales solo están
disponibles al final del proceso eleccionario y
dependiendo de la votación obtenida por los candidatos.
Consideramos que ello también atenta contra la igualdad,
al competir fuerzas políticas emergentes con coaliciones
ya consolidadas y que, en la etapa previa de campaña,
disponen de importantes caudales financieros para
inversión.
La necesidad de una alternativa
En los pasados comicios, Wallmapuwen constató con
especial atención la masiva asistencia de ciudadanos
mapuche a los locales de votación. Este escenario de
alta participación electoral, advertido en años
anteriores por nuestra colectividad en múltiples
documentos y análisis de coyuntura, consideramos
refuerza el camino elegido por quienes componemos la
militancia del partido. La población mapuche participa
activamente de aquellos espacios institucionales de
elección de representantes políticos. No solo como
votantes. Desde el año 2000 se han triplicado los
candidatos mapuche a concejales y alcaldes, duplicándose
los casos donde han resultado finalmente electos por la
ciudadanía, algunos de ellos con porcentajes elevados de
votación mapuche. Si bien la mayoría de estas
candidaturas ha correspondido a mapuche militantes de
partidos chilenos (sean de la Concertación, Alianza por
Chile, Pacto Juntos Podemos y/o Regionalistas), se
observa una creciente tendencia a la participación
mapuche bajo la modalidad de candidaturas
“independientes” e “independientes con cupo en listas”,
pese a las conocidas desventajas que ello implica. Esta
tendencia se relaciona directamente con el descrédito
ciudadano hacia los dos principales conglomerados
políticos existentes en Chile. Diversas encuestas
señalan que más del 60% de los electores está
profundamente decepcionado de la oferta política
existente, a su vez que valora de forma positiva la
emergencia de fuerzas políticas alternativas.
En este escenario, vital importancia conllevará la
irrupción de Wallmapuwen como partido legal en el País
Mapuche, refrescando un escenario político hegemonizado
por fuerzas políticas no mapuche, profundamente
centralistas en su funcionamiento y promotores del
nacionalismo chileno en lo ideológico, independiente de
sus eventuales denominaciones como “de” izquierda,
centro o derecha. Vislumbramos que en futuras contiendas
electorales, Wallmapuwen constituirá una real
alternativa política tanto para votantes mapuche y
chilenos desencantados de estos partidos
estato-nacionales, ciudadanos de Wallmapu críticos del
centralismo estatal vigente, así como para aquellos
miembros de nuestro pueblo con vocación de servicio
público y que, adscribiendo a los postulados del
partido, aspiren a ocupar cargos de representación
popular. Tras las elecciones de octubre y el contacto
establecido por Wallmapuwen con personas individuales,
comunidades mapuche, asociaciones indígenas, juntas de
vecinos, comités de vivienda, clubes de adultos mayores,
cooperativas agrícolas, clubes deportivos y otras
fuerzas vivas de nuestra sociedad, ello en diversas
comunas y distritos, observamos un escenario propicio
para avanzar en uno de nuestros principales objetivos
del periodo: la implantación territorial del partido.
Desafíos futuros
Existen factores estructurales, propios de un sistema
electoral diseñado por la dictadura militar y
tímidamente reformado en democracia, que afectan las
posibilidades de éxito electoral de fuerzas políticas
minoritarias, entre ellas los mapuche. De allí que
luchar por la democratización de la vida política en
Chile forme parte central del programa de Wallmapuwen.
Sin embargo, existen también factores internos que
frenan el avance electoral de los candidatos de nuestro
pueblo. Estos no son nuevos, se han manifestado en la
mayoría de los comicios celebrados desde el fin de la
dictadura y nuestra reciente participación electoral
solo nos ha permitido corroborar su vigencia. A modo de
necesaria autocrítica, citamos a continuación los
siguientes:
Ausencia de Alianzas: Si bien diversas fueron
las organizaciones mapuche (territoriales y urbanas) que
en los pasados comicios levantaron candidaturas propias
e independientes a Alcalde y Concejales, la
inexis-tencia de “alianzas electorales” al interior de
nuestro pueblo limitó las posibilidades de éxito de unos
y de otros. Se observó en muchas comunas un escenario de
atomización y sobreoferta electoral mapuche que dividió
finalmente el voto, ello en beneficio de candidatos no
mapuche militantes de partidos chilenos. Avanzar en
futuros comicios hacia el establecimiento de una
Plataforma Electoral Mapuche Autónoma es un desafío al
cual se adscribe Wallmapuwen. Ello implicará, al
interior del movimiento mapuche autonomista,
transpa-rentar posiciones políticas (en las recientes
municipales, muchos candidatos del “movimiento”
resultaron ser militantes de partidos chilenos,
principalmente del oficialismo); profesionalizar el
trabajo político electoral (fin a la improvisación y las
aventuras personales, propiciar la formación de equipos
técnicos, etc.); implementar mecanismos internos y
democráticos de elección de candidatos (sistema de
primarias, entre otros); y desarrollar diversas líneas
de promoción y fortalecimiento de la participación
ciudadana mapuche. Pero sobre todo, requerirá al
interior del movimiento autonomista generosidad política
y visión estratégica para subordinar los intereses
particulares de cada organización a los generales de
nuestra nación.
El discurso electoral: Si bien el discurso
de campaña puede variar de intensidad de acuerdo a las
características del candidato, de la coyuntura
electoral, las características de la comuna, etc., fue
posible observar que un discurso centrado excesivamente
en la pertenencia mapuche o “enfoque étnico” resta
votantes en gran parte de las comunas, centrando el
respaldo obtenido en un “voto duro” minoritario. Esta
situación se relaciona directamente con el hecho de que
los electores mapuche no votan necesariamente por
mapuche. Es decir, no se vislumbra la existencia en
Wallmapu de un voto étnico propiamente tal. En muchas
comunas nuestra población vota “a ganador” o bien operan
relaciones de clientelismo que activan factores
culturales de reciprocidad, básicamente hacia aquellos
candidatos que detentan grados de poder e influencia
local, capaces por tanto de resolver asuntos de
trascendencia cotidiana para los electores. Constatar
esta realidad no debe entenderse como una renuncia a la
construcción de un planteamiento ideológico propio.
Plantea más bien una serie de desafíos para hacer más
práctico y efectivo el trabajo político electoral de
Wallmapuwen. Se requiere posicionar un discurso
nacionalista aterrizado al quehacer cotidiano de nuestra
población y sinónimo de bienestar y progreso social. Un
discurso inclusivo, propositivo y que convoque a la
participación de nuestra ciudadanía en los asuntos
públicos, todo ello en clave nacional mapuche.
Escenario de Campaña: Por regla general, las
campañas de candidatos mapuche se observan centradas en
la zona rural y dirigidas específicamente hacia miembros
de comunidades mapuche. Si bien esta situación obedeció,
en el caso de Wallmapuwen, a la procedencia de su
militancia en las comunas donde levantó candidaturas,
fue posible advertir además un sesgo campesinista en los
discursos de campaña que demanda ser superado en la
actualidad. Ello adquiere mayor relevancia si advertimos
que en los sectores urbanos se concentra el mayor número
de población mapuche por comuna en nuestro territorio.
Esto plantea varios desafíos a un partido de carácter
nacionalista como Wallmapuwen y que busca diferenciar su
accionar del gremialismo mapuche campesino de antaño.
Mayores son estos desafíos cuando se observa, por parte
de candidaturas mapuche, la carencia de propuestas y
mensajes dirigidos a los votantes chilenos, segmento
electoral clave a conquistar por cualquier fuerza
política de nuestro pueblo en aquellas comunas donde
representamos minoría.
Avanzar en el abordaje político de estos tres factores
será determinante para que futuras elecciones
municipales constituyan oportunidades reales de
construcción nacional mapuche y no simples reacomodos de
coaliciones políticas chilenas al interior de nuestro
País.

W A L L M A P U W E N
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