| |
-
Proceso de
legalización partirá en Octubre
- A
las puertas de la legalización se encuentra Partido
Mapuche
En octubre, los integrantes de Wallmapuwen planean
iniciar la formalización ante el Servicio Electoral.
Durante los seis meses que han transcurrido desde el
lanzamiento de su programa político, han logrado
vincularse con partidos políticos locales e
internacionales. Su presidente, Gustavo Quilaqueo,
detalla en qué ha estado trabajando su incipiente
colectividad.
Publicado: 25 de Julio de 2007 / Por
Claudia Urquieta. |
 |
PAÍS MAPUCHE
- A seis meses de haber anunciado oficialmente la creación del
primer partido político mapuche y lanzado su programa político
en Temuko, sus impulsores están listos para materializar el
proceso de legalización en octubre próximo. Luego de eso, tienen
un espacio de siete meses y tres días para completar el proceso
en tres regiones –La Araucanía, Los Lagos y Los Ríos- alcanzando
las 4.600 firmas de afiliados. Si se cumplen los tiempos,
estarían listos para participar en las elecciones municipales de
2008.
La agrupación, que se define como progresista, democrática,
laica y pluralista, está presidida por Gustavo Quilaqueo, de
padre mapuche y madre “chilena”, quien afirma que los
participantes de la colectividad pueden ser todas aquellas
personas que se reconocen como mapuches, así como todos aquellos
ciudadanos -chilenos e incluso de otras nacionalidades- que
habitan en los marcos territoriales de lo que llaman Wallmapu o
“País Mapuche” y que corresponde a la IX región más algunas
comunas adyacentes de la VIII y la X.
“La apuesta es que cabemos todos, no importa si tienes apellidos
mapuches ni tampoco donde estés. En el caso de la gente que vive
en la ciudad no ha dejado de ser mapuche, no hacemos
separaciones. Entonces, puede sumarse todo el que se sienta
mapuche, ya sea por descendencia, territorialidad o que no
siendo mapuche, simplemente reconozca nuestros planteamientos de
autodeterminación y recuperación de derechos”, aclara el
profesor de Historia y master en Desarrollo Rural.
Actualmente,
Wallmapuwen tiene una estructura “de transición”, compuesta por
un directorio que incluye un encargado de relaciones
internacionales y una Comisión Política de ocho personas,
“porque debemos estructurarnos según lo que exige la ley, pero
luego internamente tendremos cierta horizontalidad, una doble
vocería, por ejemplo. El desafío será cómo equiparar lo que
exige la ley con la forma autónoma de organización mapuche”,
explica.
Los avatares de legalizar un partido
Más allá de todo el empuje con que han enfrentado la creación de
su partido, están conscientes de que el sistema es bastante
complejo. Hay que tomar en cuenta procedimientos,
financiamiento, imagen, logística, además de conseguir el número
mínimo de afiliados exigidos por la ley. “Alguien decía que hay
400 pasos para legalizar un partido y nosotros vamos como en el
10”, bromea el futuro timonel. Pero más allá de lo engorroso de
legalizarse, lo importante para este nuevo partido es participar
y así tener sus planteamientos a través del sistema político.
“Si no prospera nuestra legalización no le echamos culpa al
empedrado, pero representa muy bien la casi imposibilidad de
instaurar propuestas políticas alternativas”, reflexiona el
dirigente. Y si esto sucediera tienen un plan B, que consiste
básicamente en presentar candidatos independientes a las
municipales. Frente a esa exclusión del sistema político, opina
que el actual sistema binominal es aceptado por los partidos
porque les permite anclarse y considera como “titánica” la
gestión de aprobación del proyecto de ley que lo reforma.
Justamente, este jueves diputados de la Concertación de gobierno
presentaron una modificación a la reforma, que básicamente
permitiría la inserción de cinco diputados indígenas al
Congreso, iniciativa que cuenta con el respaldo de varias
organizaciones indígenas. Su visión es que si bien es una
iniciativa positiva, hay que ser cuidadosos en que no termine en
convertirse en una “moneda de cambio por dejar de lado la
obtención de otros derechos fundamentales”, advierte Quilaqueo.
El partido con el que sienten mayor cercanía en Chile es el
Humanista, integrante del bloque de izquierda Juntos Podemos. De
hecho, la semana pasada se encontraron y mantuvieron algunas
reuniones en Temuko. Si bien no formarán parte del Juntos
Podemos, sí trabajarán en conjunto con ellos, ya que coinciden
en la necesidad de generar espacios de participación política en
la región, donde “la población mapuche y también un alto
porcentaje de la chilena, no se siente interpretada por los
sectores políticos tradicionales”.
Quilaqueo afirma que tienen tres áreas donde podrían trabajar en
conjunto y que tienen que ver con posicionarse en temas sociales
a nivel nacional, trabajar para formar nuevos líderes y ver
fórmulas para enfrentar el bicentenario “que será celebrado con
gran parafernalia por el Gobierno pero que nosotros no
celebraremos, aunque tampoco le tiraremos piedras. Nos
enfocaremos a trabajar en una suerte de agenda que genere
planteamientos concretos sobre nuestras propuestas como
mapuches”.
Relaciones internacionales
Los lazos que han ido creando no son sólo a nivel nacional.
Víctor Naguil, encargado de relaciones internacionales, tiene
programado viajar en septiembre a Europa para hacer contactos
con algunas organizaciones políticas y profundizar otros. Y es
que no es el primer vínculo que desean estrechar con sus pares
del viejo continente, ya que han mantenido conversaciones, entre
otros, con partidos como Esquerra (Izquierda) Republicana de
Cataluña (ERC) y con formaciones independentistas de Galicia y
el País Vasco.
De hecho, firmarán un acuerdo amistoso, del que ya tienen
protocolo, con el partido independentista catalán Esquerra
Republicana, en el que plantean desarrollar políticas de apoyo y
difusión conjuntas.“No imitaremos sus procesos ni sus modelos.
Todas estas conversaciones y acercamientos buscan más que nada
crear vínculos, porque reconocemos que tienen mucha más
experiencia que nosotros en el tema independentista y en la
gestión de un gobierno autonómico”, señala Quilaqueo.
Para el dirigente mapuche, uno de los puntos importantes y que
los identifica con estos partidos, es el relacionado con el
idioma. Precisamente, uno de los objetivos a futuro es plantear
el mapudungún como una lengua fundamental, que tiene que ser
recuperada con los mismos derechos que el castellano al interior
de Chile. “Si no se hace nada puede desaparecer y una lengua es
primordial para darle identidad a un pueblo y paralelamente
permite que la gente se sienta identificada”, sostiene.
Volver Portada
|
|