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Exigen participación autónoma
- Coordinación
Mapuche da por finalizado diálogo con Presidenta
Bachelet
A juicio de la COM, el discurso que la presidenta Bachelet
hiciera el pasado 30 de abril en el Palacio de La Moneda
no consideran "en absoluto" los elementos centrales
contenidos en la Propuesta Mapuche de Kepe, situación
que los ha llevado a decidir no participar de la
denominada "Comisión de Seguimiento" propuesta por el
Ejecutivo.
Publicado: 31 de Mayo de 2007 / Por Comisión de Prensa |
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PAÍS MAPUCHE
- A través de una conferencia de prensa realizada esta mañana en
la ciudad de Temuko, dirigentes y voceros de la Coordinación de
Organizaciones Mapuche (COM), dieron por finalizado el diálogo
con la Presidenta Michelle Bachelet, iniciado a mediados del año
2006 y del cual derivaron los anuncios en materia indígena de la
primer mandataria chilena el pasado 30 de abril.
"La COM ha forjado un proceso de participación política que fue
validado por las organizaciones y territorios del Wallmapu en el
Futa Trawün de Kepe. Fruto de este proceso surgió un documento
que fue entregado a principios de este año al gobierno y que
tenía por objeto sentar las bases para establecer una nueva
relación entre nuestro pueblo y el Estado chileno", recordaron
las organizaciones.
Pese a este esfuerzo, agregaron en su declaración, "el gobierno
ha persistido en negar y desconocer las legítimas aspiraciones
de la Nación Mapuche planteadas por la COM, centrándose una vez
más en su concepción de participación burocrática institucional
y su legislación represiva y antidemocrática, que no hacen más
que reproducir el esquema asistencial y colonialista, aplicado a
lo largo de la historia para desmovilizar o reprimir a las
comunidades".
A juicio de la COM, el discurso que la presidenta Michelle
Bachelet hiciera el pasado 30 de abril, anunciando en el Palacio
de La Moneda los cinco Ejes de su Política Indígena, no
consideró "en absoluto" los elementos centrales contenidos en la
Propuesta Mapuche de Kepe y entregada en Santiago el 4 de enero
a la propia primer mandataria, situación que los ha llevado a
decidir no participar de la denominada "Comisión de Seguimiento"
propuesta por el Ejecutivo chileno para monitorear los avances
del gobierno en materia de política indígena.
Según señalaron los dirigentes mapuche en Temuko, esta nueva
instancia constituiría "un instrumento de validación de las
políticas hoy existentes, las que tienden a fortalecer la
burocracia indígena en vez de nuestra participación autónoma,
incrementando a su vez el asistencialismo estatal a través de
MIDEPLAN, ministerio que no aborda el carácter político de
nuestras demandas". En su Propuesta de Kepe, los dirigentes
propusieron al gobierno el establecimiento de una mesa política
entre el estado y la COM, "encabezada por un interlocutor válido
al más alto nivel, que constituya el nexo oficial entre el
gobierno, el Estado chileno y las organizaciones mapuche
representadas en la COM".
Cabe destacar que la COM fue formalmente invitada a ser parte de
esta Comisión de Seguimiento por parte de la Ministra de
Planificación, Clarisa Hardy, integrada además por los
siguientes actores del proceso de consulta: la propia Ministra
de Planificación, el Subsecretario General de la Presidencia, el
Subsecretario General de Gobierno y dos representantes de las
otras tres organizaciones participantes del debate Nacional, a
saber: Consejeros Nacionales Indígenas de CONADI, Organizaciones
Indígenas Urbanas y Agrupaciones de Mujeres Indígenas. Sin
embargo, las principales organizaciones territoriales y
políticas mapuche han decidido no ser parte de esta nueva
instancia gubernamental.
Texto de la Declaración
"Ante los últimos anuncios y el nuevo escenario planteado en
materia indígena por el gobierno de la Presidenta Michelle
Bachelet, la Coordinación de Organizaciones Mapuche (COM),
entidad de representación autonomista de la Nación Mapuche,
declara a la opinión pública, nacional e internacional lo
siguiente:
- Desde mediados del año 2006, la COM ha forjado un proceso de
participación política que fue validado por las organizaciones y
territorios del Wallmapu en el Futa Trawün de Kepe. Fruto de
este proceso surgió un documento que fue entregado a principios
de este año al gobierno chileno y que tenía por objeto sentar
las bases para establecer una nueva relación entre nuestro
pueblo y el Estado chileno. Desde el Trawün de Kepe, a partir de
los planteamientos contenidos en el documento mencionado, la COM
ha mantenido disposición al diálogo serio y responsable, basado
en un piso elemental de confianzas que permitan establecer un
proceso de negociación a largo plazo entre las organizaciones
mapuche y el Estado. Para ello ha planteado desde el principio
algunas condiciones mínimas que permitan avanzar en este
proceso.
Estas dicen relación, en primer lugar, con la definición de un
Interlocutor Válido al más alto nivel, que constituya el nexo
oficial entre el gobierno, el Estado chileno y las
organizaciones mapuche representadas en la COM; la constitución
de una mesa político-técnica que involucre a los 3 poderes del
Estado; el reconocimiento de una institucionalidad mapuche
autónoma como contraparte del Estado; la implementación de
medidas a corto plazo en torno a las leyes sectoriales, la
libertad de los presos políticos mapuche y el reconocimiento
formal de nuestros derechos colectivos.
Se planteó además que habría una respuesta oficial del gobierno
en torno a estos planteamientos y esta respuesta debía ser
entregada en territorio mapuche. El objetivo central de la COM
es avanzar hacia la conquista de los derechos políticos,
económicos, sociales y culturales, que nos corresponden como
Pueblo; los cuales se traducen en nuestro derecho a la
Libredeterminación, el control sobre nuestro Territorio y la
Participación Política basada en la autonomía de nuestros
sistemas de representación. Bajo estos principios se enmarcan
nuestras demandas en torno al desarrollo material, la salud, la
educación y la justicia social como derechos colectivos.
El gobierno ha persistido en negar y desconocer las legítimas
aspiraciones de la Nación Mapuche planteadas por la COM,
centrándose una vez más en su concepción de participación
burocrática institucional y su legislación represiva y
antidemocrática, que no hacen más que reproducir el esquema
asistencial y colonialista, aplicado a lo largo de la historia
para desmovilizar o reprimir a las comunidades y los principales
referentes del movimiento mapuche. La historia reciente nos
muestra que desde 1989, cuando se inicia la administración
concertacionista, hasta el presente, se han mantenido los mismos
anuncios y las mismas estrategias de la política indigenista.
A partir del Acuerdo de Nueva Imperial, firmado entre las
organizaciones mapuche y la Concertación de Partidos por la
Democracia, y que no fue respetado por la coalición oficialista;
los diferentes gobiernos han utilizado e instrumentalizado las
propuestas mapuche, manipulando a su antojo el desarrollo de
estos procesos y tergiversando su contenido, hasta despojarlo
completamente de sus elementos políticamente relevantes.
Prueba de ello es lo acontecido con el Convenio 169 de la OIT,
instrumento que establece un standard internacional para los
derechos de los Pueblos Indígenas, el cual nunca ha sido
aprobado, pero es constantemente enarbolado por el gobierno de
turno, distrayendo las expectativas del pueblo mapuche y
obstruyendo los procesos de empoderamiento autónomo de sus
organizaciones. Situación similar ocurre con el Reconocimiento
Constitucional, con el agravante que este, en última instancia,
queda subordinado al sistema político chileno, representante de
los grandes intereses económicos, en cuanto a la definición de
su contenido e implementación.
Es así como los 4 gobiernos de la Concertación han implementado
políticas indigenistas que no han significado mayor avance en el
reconocimiento de nuestros derechos. La ley indígena 19.253, en
el articulado de protección de tierras, se ve subordinada, por
ejemplo, a las normas sobre proyectos energéticos, mineros o de
infraestructura. La participación mapuche a través de CONADI, no
existe, ya que ahí se mantiene un Consejo Indígena con
funcionarios, pagados por el Estado y designados por los
partidos políticos, validados en un proceso eleccionario
absolutamente irregular.
El vacío, en cuanto a política indígena del gobierno de Eduardo
Frei, sólo evidenció los intereses económicos defendidos por su
administración, los cuales alcanzan su punto cúlmine con la
grotesca imposición de la represa Ralko en las comunidades
Pewenche del Alto Bio Bio, seguidas por la implementación de
sistemas de represión y espionaje en Wallmapu. Durante el
gobierno de Ricardo Lagos se anunciaron 16 medidas que
pretendían erguirse como “la solución a los problemas que
aquejan a los pueblos indígenas”. En la práctica nada de eso se
ha cumplido y, por el contrario, su administración pasará a la
historia como aquella que profundizó el modelo de despojo
neoliberal en nuestras comunidades y continuó con la represión
hacia nuestras organizaciones, producto de lo cual fue asesinado
el joven mapuche Alex Lemun.
El discurso que la presidenta Michelle Bachelet hiciera el
pasado 30 de abril del presente año, anunciando 5 Ejes de
Política Indígena, no considera en absoluto los elementos
centrales contenidos en la Propuesta Mapuche de Kepe. La
Comisión de Seguimiento de anuncios presidenciales en materia
indígena, propuesta también por el gobierno, constituye
solamente un instrumento de validación de las políticas hoy
existentes, las que tienden a fortalecer la burocracia indígena
en vez de nuestra participación autónoma, incrementando a su vez
el asistencialismo estatal a través de MIDEPLAN, ministerio que
no aborda el carácter político de nuestras demandas.
El gobierno, por otro lado, sigue profundizando las políticas
neoliberales en Territorio Mapuche. Prueba de lo ello son los
gigantescos proyectos de inversión que operan o están destinados
a intervenir en nuestro territorio. Junto con ello se continúa
ejerciendo la represión sistemática hacia nuestras comunidades y
organizaciones, tal como lo han señalado en reiteradas
oportunidades diferentes organizamos internacionales de derechos
humanos, tales como: el Relator Especial de las Naciones Unidas
sobre los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas; el Comité
de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en sus observaciones
y recomendaciones al 5º informe sobre derechos humanos en Chile;
la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA; el Grupo
Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IGWIA); el
Foro Permanente sobre cuestiones Indígenas de la ONU; Amnistía
internacional y la Federación Internacional de Derechos Humanos
en América Latina, entre otros. Todos estos organizamos, a su
vez, reconocen la necesidad de que los derechos colectivos del
Pueblo Mapuche sean reconocidos de acuerdo al estándar
internacional.
Declaramos finalmente que como Coordinación de Organizaciones
Mapuche (COM) hemos desempeñado un rol a partir del Futa Trawün
de Kepe, dentro del movimiento mapuche, teniendo siempre una
disposición favorable al diálogo político, pero considerando los
intereses superiores de nuestro pueblo y nuestro movimiento por
sobre las concesiones cortoplacistas planteadas por el gobierno.
Por estos motivos, la Coordinación de Organizaciones Mapuche (COM),
de acuerdo al mandato soberano de la asamblea representativa de
las organizaciones sociales, territoriales y políticas que la
componen decide:
- Dar por finalizado el proceso de diálogo con el gobierno de
Michelle Bachelet de manera indefinida.
- No participar en las mesas de seguimiento diseñadas por el
gobierno, por considerar que nada aportan al reconocimiento de
nuestros derechos colectivos como Pueblo.
Ante estos hechos, reafirmamos los puntos centrales de nuestra
propuesta y las condiciones mínimas para retomar los
acercamientos con el Estado y no sólo con el gobierno de turno:
Ratificación de medidas a corto plazo, Interlocutor Válido al
más alto nivel, que constituya el nexo oficial entre el
gobierno, el Estado chileno y las organizaciones mapuche
representadas en la COM; Mesa Político Técnica estatal; fin a la
persecución y encarcelamiento de nuestros hermanos de
comunidades en conflicto territorial.
Consideramos además que cualquier discusión en torno al Convenio
169 de la OIT y el reconocimiento constitucional realizada a
espaldas del movimiento político-social mapuche carece de
legitimidad y por lo tanto rechazamos los procedimientos del
gobierno en este sentido. Nuestro objetivo como organizaciones
es avanzar hacia la construcción de un Parlamento Autónomo
Mapuche, como una instancia de participación política validada
por nuestras comunidades y territorios, que sirva de
intermediación entre la Nación Mapuche y el Estado chileno en su
conjunto.
No al Aeropuerto Regional en Quepe.
Fin a la expansión forestal, las salmoneras, los megaproyectos
de inversión privada, las hidroeléctricas, las mineras, los
basurales y la expansión urbana en nuestro territorio.
Fin a la privatización de nuestros recursos naturales.
Fin a la persecución política de nuestros hermanos.
Libertad a los presos políticos mapuche.
Justicia para Alex Lemun, Juan Collin Catril, Julio Huentecura y
Zenen Díaz Necul.
¡MARRICHIWEU PU PEÑI, PU LAMNGEN¡
Coordinación de Organizaciones Mapuche - COM
- Galvarino Reiman, Identidad Territorial Nagche.
- Adolfo Millabur, Movimiento Identidad Lafkenche.
- Gustavo Quilaqueo, organización Wallmapuwen.
- Luís Penchuleo, Movimiento Estudiantil Mapuche.
- Francisco Vera, Comunidad Mapuche Pepiükelen, Pargua.
- Rosendo Huenuman, Asociación Newentuleaiñ de Nueva Imperial.
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